Hoy nadie se va a escapar, es el fin, tú lo sabes, yo lo sé.
Este teclado funciona, me gusta cuando las cosas funcionan, para eso están las cosas, para ser útiles y facilitar las tareas cotidianas, no para lo contrario.
No me gustan las cámaras de video, prefiero recordar las cosas a mi manera, no necesariamente como ocurrieron.
Los humanos, tenemos un modelo de la realidad, de las personas que nos rodean, me refiero principalmente. Establecemos nuestras opiniones de los demás en torno a ese modelo simplificado de la realidad (estimamos las variables importantes), y tratamos de adaptarlo a lo que observamos, a nuestra experiencia vital: ¿perdemos generalidad?, ¿tenemos suficientes muestras, datos?, ¿tengo yo éxitos con mi modelo o me equivoco a menudo con las personas?
No sé si las variables que escojo para mi modelo son las correctas, creo que con las personas me dejo guiar por la intuición y que el único caso conocido soy yo y a partir de mi persona construyo la idea que tengo de las demás. Ciertamente el único caso que conozco realmente es el mío, de los demás solo sé lo que ellos me quieren mostrar, y de lo que me quieren mostrar tampoco soy tan perspicaz como para observarlo todo. ¿En qué etapa de mi vida habré observado tantos casos como para ser eficaz en mis predicciones con los demás, para ser eficaz a la hora de comprenderlos y poder estar cerca de alguien?
Ampliar mi obra, de una forma u otra, pasar a la posteridad. Existen ya muchas cosas escritas y no creo que yo aporte nada nuevo. Sigo escribiendo porque me gusta, por mantener viva la esperanza: que algún día alguien me pague por ello, llevar una vida fácil y agradable.
No tengo mensajes reveladores, ni soluciones a los problemas de nadie. Me conformo con que algún día, una persona lea algo escrito por mí, se emocione y piense que ha leído algo bello, que soy un ser bello, digno de admiración y reconocimiento. Contagiar mis deseos de amor, de que todo vaya mejor, de tolerancia. Abrir mentes, destruir la fe en ideas fijas, inamovibles, en verdades absolutas. Quiero ser una película de David Lynch: sin principio, sin final, sin sentido, contradictoria, onírica, ... Quiero ser la fuerza que contrarresta los efectos de la masa dominante, el defensor de las causas perdidas, la minoría que lucha por su derecho a no ser oprimida. Sólo eso, no es mucho, ya lo sé, pero soy un ser humilde, esa es mi constitución.
Creerán que estoy loco, que me guía el afán de contradicción, que busco llamar la atención. Puede que tengan razón, seguro que tienen parte de razón. Pero: ¿Qué valen las razones frente a la pureza de mi alma?
Razonar es un mero entretenimiento, que da coherencia a los caprichos del corazón, los instintos y la presión social. No crea sentencias válidas para todos los planos de la vida, ni para todos los humanos, ni para todos los lugares ni todos los tiempos. Los razonamientos que mantienen una moral única, inamovible, son siempre un engaño, una forma de obtener poder sobre quien su naturaleza es contraria esa moral, la mayoría.
Quisiera ser imagen, por que la imagen no requiere esfuerzo, no es como el texto que hay que concentrarse. Ves un dibujo y sólo con el primer vistazo, ya tienes una impresión y una decisión sobre si seguir mirando o no. Vivimos en la era de la imagen: la televisión, el cine, revistas, periódicos, comics, internet,... Emocionarse es bonito, las imágenes tienen esa facilidad de jugar con los sentimientos. ¿Qué información transmite una imagen? Somos seres visuales, las palabras son artificiosas, complicadas, difíciles de recordar. Por todas partes hay palabras que pretenden ser importantes, que revelan mensajes, ideas revolucionarias. Pero eso es así para el que las dice/escribe, para los demás es un mero ruido de fondo.
Necesito afectos, estoy falto de amor sensual. Quiero yacer con una mujer hermosa, aunque sólo sea un ratito. Abrazarla, besarla, arroparme con su cuerpo desnudo, derretirme con su calor, oler su pelo, sentir su respiración en mi pecho y su aliento al despertar. ¿Cuál es el sentido de una pareja estable? ¿Qué es amar? ¿Es lícito institucionalizar el amor, convertirlo en matrimonio? Amor, cariño, deseo, tranquilidad, sexo, compañía, ayuda, ... No sé qué es eso que la gente llama amor, no sé a qué se refieren cuando dicen que quieren, que aman. Me parecen palabras ambiguas, que lo único que buscan es fortalecer un pacto, un contrato verbal eso es lo que son.
Le dices a una novia que la quieres, porque quieres que se quede contigo, que no te abandone, porque sería una gran incomodidad verte solo. ¿Es eso amor?
Te deseo tanto que cuando te veo mi estómago se llena de mariposas, cuando me hablas me quedo bobo mirando tus labios, si te huelo ya sólo existe tu cuerpo y sólo pienso en tu piel, tu pelo y tus besos. ¿Es eso amor? En el caso de que así sea ¿cuál es su duración?