WEBVTT

00:00:00.000 --> 00:00:26.320
Momento de partida. En Lisa, la idea de ser padre no aparece como algo dulce. Pesa. Brad carga con una hija adoptiva y con una herida que no sabe soltar, y todo se mezcla con una casa a oscuras, con los pasos haciendo eco por dentro. No cuida desde el amor limpio, sino desde una necesidad rota. Y ahí duele más, porque el juego no mira a la paternidad como un premio, sino como una carga enorme, casi incómoda, que puede torcerlo todo cuando uno se agarra a ella sin estar de verdad presente.
