Artaban, el Cuarto Rey Mago, es un personaje legendario que ha cautivado la imaginación de los creyentes y los historiadores durante siglos. Aunque su existencia no está confirmada en la Biblia, su historia ha sido transmitida a través de la tradición oral y escrita, y ha sido adoptada por la cultura popular como parte integral de la narración del nacimiento de Jesús.
Orígenes y Leyenda
La leyenda de Artaban, el Cuarto Rey Mago, se remonta al siglo III. Se dice que era un rey de la región de Persépolis, en el actual Irán. Según la tradición, Artaban se unió a los otros tres Reyes Magos -Melchor, Gaspar y Baltasar- en su viaje a Belén para adorar al recién nacido Jesús. Sin embargo, a diferencia de sus compañeros, Artaban no llegó a ver al Niño.
El Viaje de Artaban
La historia cuenta que Artaban se retrasó en su viaje debido a una serie de obstáculos y desafíos. En primer lugar, se detuvo para ayudar a un niño pobre y enfermo en el camino. Luego, se encontró con una mujer que estaba siendo perseguida por soldados y la ayudó a escapar. Finalmente, se retrasó aún más al ayudar a un anciano que había sido robado y abandonado.

Cada vez que Artaban se retrasaba, se encontraba con un ángel que le decía que había perdido su oportunidad de ver al Niño Jesús. Sin embargo, Artaban estaba convencido de que estaba haciendo la voluntad de Dios al ayudar a los necesitados. Así, continuó su viaje, decidido a llegar a Belén.
Llegada a Jerusalén
Cuando Artaban finalmente llegó a Jerusalén, encontró que los otros Reyes Magos ya habían partido hacia Belén. Desesperado, Artaban se dirigió a la ciudad en su búsqueda. Sin embargo, cuando llegó a Belén, encontró que la Sagrada Familia había huido a Egipto para escapar de la matanza de los inocentes ordenada por Herodes.
Artaban nunca llegó a ver al Niño Jesús, pero su historia ha sido recordada como un ejemplo de cómo la bondad y la misericordia son más importantes que cualquier recompensa terrenal. Se dice que Artaban regresó a su país y vivió el resto de sus días como un rey sabio y justo, siempre recordando la lección que aprendió en su viaje a Belén.

Legado y Representación
La historia de Artaban ha sido representada en numerosas obras de arte, desde pinturas y esculturas hasta obras de teatro y películas. En la cultura popular, Artaban es a menudo retratado como un rey joven y valiente, decidido a hacer lo correcto a pesar de los obstáculos.
Además, la historia de Artaban ha sido utilizada como una lección moral para enseñar sobre la importancia de la caridad y la bondad. En muchos países, se celebra el día de San Artaban el 24 de enero, en honor al rey mago que nunca llegó a ver al Niño Jesús.
Conclusión
Aunque la existencia de Artaban, el Cuarto Rey Mago, no está confirmada en la Biblia, su historia ha sido transmitida a través de la tradición oral y escrita, y ha sido adoptada por la cultura popular como parte integral de la narración del nacimiento de Jesús. Su legado como un ejemplo de bondad y caridad ha sido recordado durante siglos, y su historia continúa inspirando a creyentes y no creyentes por igual.























