Esta será la segunda santa del país, después de la del beato José Gregorio Hernández
31/03/2025.- Imagen de la beata Carmen Elena Rendiles este lunes, en Caracas (Venezuela). La beata Carmen Elena Rendiles, quien se convertirá en la segunda santa de Venezuela tras la aprobación este lunes de su canonización por parte del papa Francisco. Foto: EFE/ Miguel Gutiérrez

Carmen Elena Rendiles, la tercera de nueve hermanos, será canonizada con un testimonio de vida en el que se le reconoce que no hay impedimento físico que separe al hombre de hacer la voluntad de Dios.

Aunque sus orígenes son de una familia con recursos económicos suficientes para llevar una vida tranquila y dedicada al hogar y la enseñanza, su amor por la eucaristía le llevó a considerar su formación como religiosa.

A la edad de 15 años, un diagnóstico de debilidad pulmonar, le lleva a guardar reposo y alejarse de la vida pública, momento en el que se intensificó su dedicación a la oración.

Un equipo de biógrafos se dedicó a documentar la vida de la venezolana. Cuenta María de Los Ángeles Pérez, religiosa de la congregación Siervas de Jesús, que en los testimonios recogidos la mamá de Carmen Elena, Ana Antonia, estando embarazada recibió la visita de un mendigo a quien le faltaba un brazo y ella se preguntó qué difícil sería para una persona nacer con esta condición, sin saber que su hija nacería con esa limitación. De inmediato recordó aquella visita y lo tomó como un aviso de Dios para estar preparada.

En su diario, Carmen Rendiles describe la falta de su brazo como una gracia de Dios, pues le permitió no apegarse al mundo ni a las modas. Aprendió el oficio de la carpintería sin hacer caso de la limitación física. Aprende a pintar y decide entregarse a Dios en la vida religiosa. Ramiro Rendiles, su padre, falleció en 1923.

Junto a su mamá crio a sus hermanos y administró el hogar. Al momento de ingresar al convento de las Siervas en 1927, su mamá le dijo: No me gustan las niñas que se casan y se divorcian, no llores y ve a la vida que elegiste. 

Con un solo brazo, se dedica a los oficios y la catequesis. Fabricó las formas eucarísticas y mantenía los paños sagrados utilizados en la eucaristía.

Las siervas de Venezuela

En 1965, el papa Pablo VI decreta la separación de la rama francesa de las Siervas de Jesús del Santísimo Sacramento y en 1966 se formaliza la creación de la congregación Siervas de Jesús de Venezuela, con la asistencia espiritual del arzobispo de Caracas, José Humberto Cardenal Quintero, de la que Madre Carmen es la superiora.

Fundó varias casas en el país y las vocaciones religiosas crecieron. Madre Carmen muere en Caracas en olor de Santidad el 9 de mayo de 1977, tres meses después de haber cumplido 50 años de vida religiosa. El proceso para la beatificación se abre en Caracas el 9 de marzo de 1995.

El papa Francisco la declaró Venerable y el 18 de diciembre de 2017 el Vaticano aprobó un milagro atribuido a su intercesión en el que sanó el brazo de la doctora Trinette Durán de Branger. Madre Carmen fue elevada a los altares como la tercera beata de Venezuela el 16 de junio de 2018.

A pocos días de haber autorizado la canonización del doctor José Gregorio Hernández, la Santa Sede  aprobó el 31 de marzo de 2025 el decreto del segundo milagro por el que se canoniza a la beata Carmen Rendiles, la curación milagrosa, de Fabiola de Abreu, quien en 2015 le fue diagnosticada hidrocefalia triventricular idiopática.

El pasado 13 de junio, luego del primer consistorio convocado por el Papa León XIV fue fijada la fecha de la canonización de los dos primeros santos con acento venezolano para este domingo 19 de octubre de 2025.