Mientras la educación pública se mueve en medio de tensiones por el arranque del nuevo año escolar, los colegios privados en Venezuela ultiman detalles para recibir a miles de estudiantes en el período 2025-2026.

Aunque el Ministerio de Educación fijó el 15 de septiembre como la fecha oficial para el inicio de clases en las instituciones públicas, con actividades administrativas desde el 8 de septiembre, los colegios privados cuentan con cierta autonomía para ajustar sus calendarios y paulatinamente este comienzo del año lectivo.

Instituciones privadas consultadas confirmaron a Efecto Cocuyo que desde este lunes el personal administrativo y operativo comenzaron sus labores, con la finalidad de tener listo todo para la próxima semana cuando recibirán de manera de manera espaciada al alumnado.

“Estamos enfocados en garantizar un inicio ordenado, con énfasis en la calidad académica y el bienestar emocional de los estudiantes”, comentó la directora de un conocido colegio en la capital.

Explicó esta docente que, al igual que la mayoría de las instituciones privadas, el recibimiento de niños, niñas y adolescentes será de manera progresiva; es decir, el primer día fijado para el 15 de septiembre se comienza con los niveles inferiores (preescolar y primer grado), para el resto de los días iniciar los cursos de las primeras etapas de primaria y ya cerca de la última semana de septiembre ya comenzar con bachillerato, igual de manera progresiva.

Planificación de acuerdo a necesidades

Los colegios privados, que atienden a una significativa porción de la población estudiantil venezolana, han diseñado sus propios cronogramas, adaptándose a las necesidades de sus comunidades educativas.

Según entrevistas con directivos de varias instituciones, la mayoría planea iniciar clases entre el 15 y el 20 de septiembre, con actividades previas como jornadas de integración de los alumnos nuevos y reuniones con padres y representantes.

Muchas de esas instituciones afirman que han invertido en mejorar sus instalaciones durante el receso vacacional, desde renovaciones de aulas hasta la implementación de tecnologías educativas. Además, se han fortalecido los programas de capacitación docente para adaptarse a las demandas de un currículo que, aunque alineado con las directrices del Ministerio, incluye enfoques personalizados que diferencian a la educación privada, como el bilingüismo y actividades extracurriculares.

Desafíos económicos y sociales

A pesar del entusiasmo, el sector enfrenta desafíos significativos. La inflación y la situación económica del país han llevado a algunos colegios a ajustar sus matrículas, lo que genera preocupación entre los padres, todo por garantizar tanto la plantilla de docentes como mantener las instalaciones acordes.

La presidenta de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep), Nelly Sánchez, indicó que los colegios privados afiliados están preparados para iniciar este nuevo año escolar y acotó que muchos ya comenzaron administrativamente.

Asimismo, resaltó que la mayoría de los colegios privados en el país realizaron los ajustes entre los meses de mayo y junio, los cuales se aplicarán a partir de septiembre, cuando inicia el año escolar.

«Nosotros no estamos presentando ahorita problemas con nuestro personal. De hecho, ya todas las instituciones tienen todo su personal completo para arrancar este próximo año», dijo Sánchez.

Lo que dicen los representantes

“Estamos haciendo malabares para mantener a nuestros hijos en un colegio privado, pero entendemos que los costos operativos han subido”, expresó Luis González, padre de dos estudiantes en un colegio de Caracas.

Para mitigar esto, varias instituciones han implementado planes de financiamiento y becas parciales, a fin de buscar mantener la accesibilidad.

Otro reto es la migración de estudiantes y docentes. En este caso, algunas escuelas privadas han respondido con estrategias para retener talento, como bonos y mejores condiciones laborales.

«En el colegio de mi chamo, aunque subió considerablemente, tenemos en consideración que es para evitar que los profesores se vayan. Tenemos que asumir que es una inversión a largo plazo; pero ojalá no aumenten más», dijo por su parte Guillermo Ruiz, padre de un alumno de un colegio en Guatire.