La Constitución no es el problema

Por Antonia Muñoz

Hace aproximadamente unos 3 meses atrás, en un programa transmitido por
YouTube que compartían cuatro periodistas, y en donde discutían sobre lo que
había que cambiar en Venezuela, oí que uno de ellos, palabras más palabras menos
contestó: “Claro, una de las primeras cosas que hay que cambiar en Venezuela, es
la Constitución, porque ésa la hizo Hugo Chávez a su medida’’.

Pensé contestar a esa afirmación que no comparto, pero no lo hice en su momento.
Hoy adelanto algo, pero sigue pendiente un razonamiento un poco más amplio.

Baja formación ciudadana, individualismo y polarización

Cada día me convenzo más, que muchos de los problemas del país, así como
muchos de los abusos que se cometen contra los ciudadanos, tienen que ver con
que el gobierno confía en que no será censurado, debido al insuficiente nivel en la
formación ciudadana o política, que no partidista, de los venezolanos, lo cual es una
carencia de nuestro sistema educativo a nivel nacional.

Los gobiernos también deben contar con el individualismo de muchos de nosotros,
que tal vez calmamos nuestra conciencia diciéndonos: si yo estoy bien o no conozco
a la víctima, no tengo por qué sentirme afectada por ese problema. Ojalá no
hayamos olvidado aquello de: hoy por ti, mañana por mí.

La polarización y las posiciones extremas también contribuye a que veamos solo
blanco o negro, y en consecuencia, que nos solidaricemos sólo con los compañeros
de partidos o con quienes simpatizamos políticamente hablando. Esto evita que el
país en forma mayoritaria sea capaz de llamar ‘’a lo bueno, bueno y a lo malo,
malo’’.

Lo que no se conoce, no se quiere y mucho menos se defiende

Si la mayor parte de la población conociera un poco más el contenido de la Constitución (CRBV), habría caído en cuenta que el problema no está en la Carta Magna, sino, por una parte, en su incumplimiento por parte de los hombres y mujeres que cuando se posicionan del cargo juran cumplirla y hacerla cumplir.

Por otra parte, la falta de exigencia de su cumplimiento, por parte del grueso de la
población venezolana, debido al desconocimiento de su texto, y a la falta de
comprensión en cuanto a que la Constitución es el paragua político-jurídico que nos
debe proteger a todos por igual.

Capítulo VII. De los Derechos Económicos (ART. 112- 118)

Para ejemplificar lo que planteo, tomaré como ejemplo el último caso que reseña la
prensa nacional: la confiscación de la casa de la Sra. Laura Acosta, quien
supuestamente es asistente personal de María Corina Machado.

Yo me pregunto ¿Cumplirá esa confiscación con lo establecido en el artículo 116 de
la CRBV? ¿En ese caso se está haciendo justicia o tomando venganza política?
CRBV. Artículo 116:

“No se decretarán ni ejecutarán confiscaciones de bienes sino en los casos permitidos por esta Constitución. Por vía de excepción podrán ser objeto de confiscación, mediante sentencia firme, los bienes de personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, responsables de delitos cometidos contra el patrimonio público, los bienes de quienes se hayan enriquecido ilícitamente al amparo del Poder Público y los bienes provenientes de las actividades comerciales, financieras o cualesquiera otras vinculadas al tráfico ilícito de sustancias psicotrópicas y estupefacientes”.

¿Es la Sra. Laura Acosta responsable de algún delito contra el patrimonio público?
¿En un juicio se probó que adquirió su casa con dinero producto de la corrupción o
con dinero obtenido de actividades ilícitas ligadas al narcotráfico?

Bolívar lo dijo en el Congreso de Angostura

Parece mentira, pero los venezolanos somos muy malos discípulos de nuestro
Libertador, porque después de 207 años, todavía no entendemos y menos
aplicamos, una de las lecciones que el 15 de febrero de 1819 nos dio Bolívar en el
Congreso de Angostura:

«Los códigos, los sistemas, los estatutos, por sabios que sean, son obras muertas que poco influyen sobre las sociedades. Hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados constituyen las repúblicas».

Lo que le hace falta al ejercicio político del país son mujeres y hombres virtuosos,
sobre todo honrados, amantes de su prójimo, amantes de la verdad y amantes de
la justicia. También le hacen falta a la política mujeres y hombres amantes de la
Patria, no sólo en el discurso sino en la práctica.

Hace falta políticos cuyo discursos sean coherentes con su accionar. Hace falta
políticos confiables, sin cartas marcadas bajo las mangas con la premeditada
intención de engañar a los venezolanos. Parafraseando a Bolívar, hacen falta
políticos que tengan un conocimiento amplio sobre la delicada tarea de conducir un
país, junto con sus ciudadanos hacia puerto seguro.

Debemos advertir que esto no se trata sólo de títulos, de doctorados; además de
éso se necesita la sabiduría que no siempre se obtiene de los libros, como el sentido
común y la disposición a oír y aprender de otros.

Conclusión

Los problemas de Venezuela no pueden atribuirse a la Constitución y a las leyes
que de ella se desprenden. La causa principal de los problemas políticos que tiene
el país, tiene que ver con la desviación ética y moral en la forma de ejercer la política
en Venezuela.

En general, los políticos usan el poder que los ciudadanos le entregan a través del
voto
, para ser servidos y no para servir al dueño de la soberanía que es el pueblo venezolano. Si no lo entendemos, el país seguirá moviéndose de fracaso en fracaso, y esto no se trata de izquierda o de derecha, porque los vicios son los mismos, y en cada gestión de gobierno practican estos vicios personas que pregonan ser de una o de otra tendencia.

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