La llamada entre Trump y Maduro: ¿Que impide avanzar? 
EEUU y el chavismo endurecen sus narrativas, señala politólogo Piero Trepiccione

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, finalmente confirmó que tuvo una conversación telefónica con Nicolás Maduro antes del 24 de noviembre, día en el que entró en vigor la designación del llamado Cartel de los Soles como Organización Terrorista Extranjera (FTO) por parte del Departamento de Estado que dirige Marco Rubio. 

Trump ha dado escasos detalles de la conversación, mientras ni Maduro ni ningún alto vocero del chavismo han mencionado siquiera el tema, pero, a juzgar por lo acontecido posterior al 24 de noviembre, la llamada no habría salido nada bien.

Politólogos consultados por Efecto Cocuyo señalan que las últimas acciones militares de EEUU que suman a la escalada en las tensiones con Miraflores y la “radicalización” de las narrativas,  evidencian un “estancamiento” en las posibilidades de negociación. Ello es atribuido tanto al fracaso del “multilateralismo” en la región, como por el “atrincheramiento de las partes”, traducido en que la Casa Blanca no deja de presionar y el chavismo tampoco retrocede. 

“No quiero comentar al respecto. No diría que salió bien ni mal, fue una llamada telefónica”, declaró Trump este 30 de noviembre. El senador republicano e integrante del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado de EEUU , Markwayne Mullin, “aderezó” con otra versión ofrecida a CNN: «Le dimos a Maduro la oportunidad de irse (a Rusia) (…) Le dijimos que se podía ir a Rusia o a otro país», para luego matizar con que Trump no planeaba atacar en suelo venezolano.

Multilateralismo y desconfianza 

Pero días antes (26 de noviembre), sin confirmar todavía que la conversación ya se había dado con lo informó el medio The New York Times, Trump manifestó que estaba interesado en hablar con el líder chavista “para salvar muchas vidas”; pero pareció amenazar al afirmar que las cosas podría hacerse “por las buenas” o por las malas”. Dos días después, el mismo NYT indicó que en la llamada estuvo Rubio, pero que no se había acordado una reunión con Maduro en concreto. 

El politólogo Piero Trepiccione advierte que el deterioro del “multilateralismo” y de la influencia del sistema internacional en resolución de conflictos ha incidido en que las tensiones entre EEUU y Venezuela, lejos de bajar, se van profundizando, sin llegar hasta ahora a las dimensiones de un conflicto bélico abierto. 

“La falta de acompañamiento para abordar las diferencias políticas, diplomáticas que se puedan presentar en los países, está haciendo que la situación se maneje directamente entre los factores de poder involucrados. En este caso, particularmente entre EEUU y  Venezuela”, señala Trepiccione. 

Añade un elemento: la desconfianza en que un nuevo proceso de negociación arroje resultados concretos y satisfactorios, especialmente para Venezuela, con el antecedente del fracaso de conversaciones dadas en República Dominicana, México, Qatar, Barbados con la mediación de países como Noruega. Si bien, recordó, en el caso de Barbados permitió primarias en 2023 y elecciones presidenciales de 2024 en Venezuela, en condiciones medianamente competitivas, no se respetaron puntos cruciales como los resultados electorales.

“Derivó en un rompimiento de la confianza. Cuando hay un rompimiento de la confianza, de la credibilidad en el cumplimiento de los acuerdos a partir de procesos de negociación, bueno, la cosa se torna mucho más compleja y mucho más difícil de resolver por vía diplomática. No conocemos los contenidos y las conversaciones que han habido en los últimos tiempos, bien sea esa llamada directa entre el presidente Trump y Maduro o con el enviado especial a Venezuela (Richard Grenell), pero hay un elemento que está caracterizando esta coyuntura particular, es el tema de la desconfianza”, sostuvo Trepiccione. 

“La llamada no fue positiva” 

Colombia y Brasil, con estilos diferentes, han tratado de incidir en la distensión entre EEUU y Venezuela. El gobierno de Gustavo Petro con fuertes críticas y propuestas (elecciones, transición compartida) y el de Lula da Silva, ofreciéndose a hablar con Trump, sin ningún avance. 

Asimismo, se tiene a países caribeños cooperando militarmente con EEUU como Puerto Rico y Trinidad y Tobago, mientras Europa, los aliados de Maduro, Rusia y China y Naciones Unidas (ONU) observan con cautela y hacen llamados al respeto al derecho internacional, con incidencia mínima en las decisiones de la Casa Blanca que defiende el operativo aeronaval en el Caribe para combatir a “narcoterroristas” del Cartel de los Soles con el que vincula a la administración de Maduro.

La llamada no fue positiva. No hubo acuerdo posible, no hubo respuestas satisfactorias para ambas partes y por lo tanto se han recrudecido las tensiones”, expresa sin dudar el politólogo Raniero Cassoni.

De lo que tampoco parece haber dudas a casi cuatro meses de iniciado el despliegue militar en el Caribe, dijo Cassoni, es que el objetivo de Washington con la presión militar, es que Maduro abandone el poder, posición en la que no da muestras de retroceder por los momentos, así como el chavismo tampoco retrocede en mantenerse en Miraflores a cualquier costo. Ello supone una traba con miras a un desenlace difícil de pronosticar. 

La restricción del espacio aéreo venezolano por recomendaciones de seguridad de EEUU, desde el pasado 21 de noviembre, es otro paso más en la escalada que inició el 19 de agosto con la presencia de buques de guerra en el Caribe. A la suspensión de vuelos internacionales hasta nuevo aviso, en su mayoría hacia y desde Europa, se le añade una recomendación directa de Trump, hecha igualmente este 29 de noviembre.

«A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad. ¡Gracias por su atención! PRESIDENTE DONALD J. TRUMP» en sus redes sociales, lo que fue denunciado por la Cancillería venezolana como un “acto hostil”. 

En respuesta a la advertencia de seguridad de EEUU, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac) de Venezuela, revocó días antes la concesión para operar a seis aerolíneas, entre ellas Iberia y Turkish Airlines, luego de que no reanudaran operaciones tras un plazo dado por Miraflores. Se senalo a las aerolineas de «sumarse a las acciones de terrorismo de Estado promovidas por el gobierno de EEUU».

Este 30 de noviembre se conoció que luego de la advertencia de Trump, hasta el operador turístico de Rusia Pegas Touristik suspendió vuelos hacia Venezuela y los desvió para Cuba. 

Para Trepiccione, la desconfianza viene con el atrincheramiento de posiciones de las partes en conflicto. 

“Se han incorporado multiplicidad de narrativas. Es decir, tenemos narrativas muy duras en medio de las circunstancias y esas narrativas obviamente complejizan la situación. Pero a la par también  tenemos un movimiento logístico militar en todo el área del Caribe que también se convierte en un factor adicional a la compleja situación bilateral entre EEUU y Venezuela. El incremento y la maximización de narrativas de parte de parte, es lo que se observa en este momento, producto de que el diálogo, los canales y los puentes de comunicación no generan ningún tipo de confianza mínima”, insistió Trepiccione.

¿Habrá o no negociaciones pronto? 

A pesar de los vientos de negociación que el mismo Trump asomo, la restricción del espacio aéreo avivó de nuevo las expectativas y temores por posibles ataques a objetivos del narcotráfico en tierra. Las amenazas que no se concretan y la llegada de la época decembrina lleva a los analistas políticos a estimar que la situación de incertidumbre frente a un desenlace al conflicto que no llega, puede extenderse más allá del nuevo año. 

“Trump se sigue caracterizando por la improvisación, lo imprevisible. Esperar que ocurra algo cuando todo el mundo lo espera baja las probabilidades de que en efecto ocurra. Acaba de entrar además el mes de diciembre y se supone que las tensiones deberían bajar con miras a reanudarse en enero”, expresó Cassoni.

Trepiccione compara las tensiones EEUU-Venezuela con la guerra de Rusia contra Ucrania para hacer ver que los esfuerzos por conciliar y construir un plan de paz, se ven obstaculizados por la “maximización de las peticiones de las partes”, lo que trae como consecuencia que el conflicto se siga dictando en el campo militar y se impida que todas las opciones lleguen a la mesa de negociación.

“En el caso de Venezuela-EEUU hasta ahora lo que hay es una profundización de las narrativas negativas, de los ataques en el  campo narrativo que tienen un tono elevado, gracias especialmente a la era digital. No sabemos los detalles de la llamada Trump y Maduro pero creo que no deben haber cesado mínimos contactos para impedir que el tema vaya a una alternativa militar. En todo caso debe apostarse a una salida producto de una mesa diplomática, de negociación y no producto de un escenario bélico”, manifestó.

Alcanzar una pronta solución 

La continuidad de los vuelos con deportados, sugirió, puede ser una muestra de la continuidad de dichos contactos “mínimos”.  El vuelo más reciente arribó el 28 de noviembre a Maiquetía, con 136 venezolanos procedentes de EEUU, pese a las restricciones del espacio aéreo. 

“No conocemos los planes políticos, militares, otras circunstancias tras bastidores, este es un hecho sin precedentes. La aspiración es que se logre resolver cuanto antes, porque está afectando a la población. La venezolana está sometida a una crisis económica, esta situación agudiza los problemas de la cotidianidad. También se ve afectado el contacto diplomático y económico de Venezuela con Brasil, Colombia, Ecuador, con la región, el tema migratorio., El afán es que se pueda alcanzar una solución con resultados prácticos y concretos que favorezcan el diaa a dia de los venezolanos y los vecinos”, reitero Trepiccione. 

En coincidencia con Cassoni, Trepiccione cree que las tensiones podrían prolongarse con el año nuevo, pero que hacer estimaciones más precisas es imposible en este momento. 

Este 1 de diciembre, CNN informó sobre una reunión “de urgencia” entre Trump y su Gabinete para abordar los próximos pasos en relación con Venezuela. La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también declaró que EEUU tiene derecho a “eliminar” a los grupos narcoterroristas designados de acuerdo con “las leyes de guerra”, si representan una amenaza. 

El chavismo por su parte, además de endurecer el discurso y denunciar internacionalmente el intento de agresión de EEUU, anunció desde la Asamblea Nacional una investigación por los “ataques letales” a lanchas rápidas en el Caribe, en los que aseguró, murieron venezolanos. También marchó este 1 de diciembre en Caracas para seguir demostrando fuerza, cohesión y disposición a defender el territorio frente a cualquier enemigo extranjero.