A pesar de que la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) ejecutó en días recientes labores de mantenimiento preventivo en diversas subestaciones eléctricas del estado Carabobo, incluida Bárbula, los habitantes del municipio Naguanagua de la entidad no sienten que esta medida, ni los constantes ajustes en la tarifa, repercutan en una mejora sostenible del servicio.
Luis Hernández reside en la urbanización Vivienda Rural Bárbula, donde sufre de interrupciones en el servicio eléctrico por lo menos dos veces al día. "La semana pasada hubo un día en que se fue cinco horas en la mañana y luego toda la noche hasta las 6 de la mañana del día siguiente. Y cuando llegó, llegó una sola fase", dijo a El Carabobeño.
A otro habitante del norte de Naguanagua, Wilmer Monsalve, se le han dañado tres neveras por las constantes fluctuaciones de corriente. Este jubilado del sector salud se preguntó quién se hace responsable por sus neveras. ¿Será que Corpoelec va a costear el precio de los electrodomésticos?.
Ivette Otayza, también residente del municipio, calificó el actual servicio como "horrible". A ella se le va la electricidad "a cada rato".
Estas son tres muestras de una realidad que padecen más de 185 mil naguanagüenses y que no es ajena a otras localidades del estado Carabobo: las fluctuaciones y fallas eléctricas que azotan a diario al municipio y que traen diversas consecuencias para sus habitantes.
Los ajustes en las tarifas no se traducen en mejoras del servicio
La factura más reciente que canceló Luis Hernández fue de 3900 bolívares (8,55 dólares, calculados con la tasa del Banco Central de Venezuela del viernes 20 de marzo). Él empezó pagando 400 bolívares mensuales cuando se inscribió en el plan Borrón y Cuenta Nueva. Ahora, su plan base cuesta 1500 bolívares (3,29 dólares a tasa BCV).
Monsalve dijo que el último pago, de 2860 bolívares (6,28 dólares), fue "demasiado dinero" para alguien que tiene una nevera y seis bombillos. Pagaba 600 bolívares y cada mes le han aumentado "de 300 en 300", según sus propias palabras. El calificativo cobra mayor fuerza al ver que sufre de interrupciones en el servicio eléctrico de dos a tres veces por semana.
Ninguno de los dos siente que los ajustes del precio se vean reflejados en la calidad del servicio. Además, estos montos superan con creces el salario mínimo de 130 bolívares (0,28 dólares a tasa BCV del 20 de marzo), vigente desde hace cuatro años.
Los entrevistados por El Carabobeño instaron a Corpoelec a mejorar el servicio por el bien de la población.









