
Cosas de familia: de la noche a la mañana, en agosto una firma de Qatar se adjudicó la explotación de un enorme yacimiento en la costa oriental, colindante con aguas de Trinidad y Tobago. Los hermanos sirio-cataríes que la dirigen acompañan a Jared Kushner en un controversial desarrollo inmobiliario en Albania. La concesión de este contrato refleja tanto el poder que la tutela desde Washington ejerce sobre el régimen de Caracas, como el interés de Delcy Rodríguez por cultivar sus vínculos, ya estrechos, con el emirato árabe.
El empresario panameño, uno de los proveedores favoritos desde el comienzo de su mandato en 2013, fue uno de los intermediarios en el abastecimiento de productos para los cubanos en su peor momento de pobreza. Con el régimen cubano montó una compleja trama internacional que cruza medio mundo, le permite facturar millones, y comercializa desde camionetas de lujo a equipados de aire acondicionado y sucedáneos de la leche.
El entendimiento entre José Gregorio Bracho Reyes, diplomático venezolano en Turquía, y Selim Bora, presidente de la compañía constructora Summa, fue a la vez catalizador y subproducto del proyecto urbanístico ‘Hugo Chávez’ de Playa Grande, que acaba de quedar en ruinas con el doblete sísmico del 24 de junio y hoy se encuentra en proceso de demolición. Mientras Bracho se hacía de un apartamento en Barcelona (España), pidió a su cuñado, el entonces vicecanciller Calixto Ortega, que nombrara a Bora como Cónsul Honorario de Venezuela en una exclusiva ciudad-balneario del Mediterráneo.



