Las decisiones de EEUU y el liderazgo opositor: ¿Maria Corina Machado y Edmundo Gonzalez quedan fuera de la transición?
El presidente de EEUU, Donald Trump, prefirió tenderle la mano a Delcy Rodríguez de momento

“Se llevaron a Maduro, pero Maricori tampoco va. Calma”, expresó una seguidora del chavismo, en alusión a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la decisión de trabajar con Delcy Rodríguez y no con la líder opositora para una “transición ordenada” en Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro. 

Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país (…) Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”, respondió el mandatario estadounidense en rueda de prensa, cuando se le preguntó si había tenido contacto con María Corina Machado luego de arrestar al líder chavista.

Hipótesis van y vienen sobre los motivos de Washington para dejar de lado, por ahora, al liderazgo que condujo a la victoria electoral de Edmundo González, en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, no reconocida por Miraflores. La mayoría se inclina por la prevención de un caos similar a 2002, cuando Hugo Chávez fue apartado del poder por 48 horas. 

Politólogos consultados por Efecto Cocuyo se inclinan por la ausencia, producto de la represión, de un fuerte movimiento interno, político y social, que impulse los cambios necesarios y sirva de contención pacífica contra quienes intenten generar un caos. La mayoría de los líderes opositores, incluida Machado, están en el exilio y un regreso todavía enfrenta serios riesgos de seguridad personal. Ello no significa, aclaran, que tanto Machado como González Urrutia no puedan volver a tener un rol activo en la dinámica de cambios. 

Potestad de pedir elecciones libres

“Es prematuro darlos por fuera, aunque su neutralización es el objetivo compartido de quienes retienen el poder en Caracas y quienes negocian desde Washington. Debemos entender que la Casa Blanca ha desacoplado su estrategia de la legitimidad del 28 de julio. Hoy el reconocimiento no se basa en votos, sino en la capacidad de garantizar estabilidad. En política, nadie otorga un asiento en la mesa; se gana en los hechos”, señala el politólogo Guillermo Tell Aveledo. 

Pero Aveledo sostiene que si bien la represión, que mantiene a más de 800 venezolanos detenidos por motivos políticos y generado una migración masiva, ha mermado la capacidad operativa de la oposición democrática, la bandera del cambio no ha sido destruida. 

“Al no ser los instalados por la acción militar externa, Machado y González mantienen la potestad de demandar elecciones libres, no como un eco del pasado, sino como la única vía hacia una legitimidad de origen que el gobierno de Delcy Rodríguez simplemente no tiene”, advirtió. 

Articulo de opinion de Milagros Socorro

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, profundizó un poco más tras las palabras de Trump y sobre Machado dijo: ““Es fantástica (…) pero aquí estamos lidiando con una realidad. Nosotros queremos una transición a la democracia, pero la mayoría de la oposición está en el exilio y nosotros tenemos que pensar en las próximas dos o tres semanas, dos o tres meses”. 

Machado respondió este 5 de enero, durante una entrevista con el presentador Sean Hannity en la cadena Fox News. Primero para agradecer a Trump por hacer justicia con la captura de Maduro e incluso ofrecerle el premio Nobel de la Paz que recibió en Oslo, Noruega, el pasado mes de diciembre. Luego, para aclarar sobre la falta de apoyo en Venezuela, al asegurar que de hacerse nuevamente elecciones libres y justas ganarían con 90% de los votos. Igualmente reiteró que pronto volverá al país.  

En un mensaje difundido por sus redes sociales, el 3 de enero, tras la operación militar de EEUU, Machado aseguró que estaban listos para “tomar el poder”, poner orden y liberar a los presos políticos, intenciones que por ahora parecen quedar frustradas. La imagen de Machado y González Urrutia regresando para juramentarse como presidente fue disipada por el propio aliado extranjero.

Cedió la estrategia a Trump

“Sin duda el liderazgo se ve afectado con el giro que ha dado EEUU con la transición en Venezuela, si se toma en cuenta el impulso que tuvo Machado y la causa democrática venezolana a partir del Nobel de la Paz. Es difícil saber qué ocurrirá, pero luce lejano por ahora el acceso al poder. La rueda de prensa de Trump fue lapidaria para todo el movimiento opositor, no solo para Machado”, observa el politólogo Luis Remiro.

A su juicio, el error de Machado fue ceder toda su estrategia de presión a Trump, lo que ahora conduce a que los intereses de EEUU son los que van a prevalecer y que se traducen en la recuperación de la industria petrolera para el provecho de las empresas norteamericanas. 

“Desde la óptica de EEUU, María Corina Machado y Edmundo González no están en capacidad de garantizarle eso. Tienen legitimidad popular, pero ahora eso parece valer poco. Machado no tendió puentes hacia la Fuerza Armada que sigue sosteniendo al régimen en el poder. Sin duda es acomodaticio por parte de EEUU, tenderle la mano a Delcy Rodríguez a pesar de su narrativa nacionalista, de no injerencia externa”, sost Remiro. 

La Plataforma Unitaria Democrática, aliada de Machado antes, durante y posterior a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, llamó a abrir una transición democrática, pacífica y ordenada que respete la voluntad popular expresada en dichos comicios a favor de Edmundo González, a partir de los sucesos del 3 de enero.

“La dinámica en desarrollo impulsada por el gobierno de EEUU supone un primer paso hacia la democratización del país, pero  alertamos a la opinión pública que no hay transición si el madurismo sigue dirigiendo los destinos del país. No hay transición si el aparato represivo queda intacto y si más de 900 presos políticos siguen pagando el precio de la libertad”, recalcó el dirigente de la Causa R, Andrés Velásquez, integrante de la Plataforma Unitaria, en su cuenta de la red X, ese 6 de enero.

Para Remiro, la transición hacia una democracia con eventuales elecciones, al menos durante un tiempo, no es prioridad para EEUU, por lo que puede cobrar fuerza la idea de que el chavismo permanezca en el poder por tiempo indefinido con un modelo económico parecido al de China, un único partido y con rotación del liderazgo rojo. 

¿Qué pasa si Machado regresa a Venezuela? 

Ambos politólogos y profesores universitarios señalan que aun regresando Machado al país, con los riesgos que conlleva por la permanencia del aparato represivo, ahora con Delcy Rodriguez al mando, su margen de acción continua estrecho. 

Aveledo reiteró que la causa del cambio democrático sigue vigente, pero que el país carece hoy de una “vanguardia organizada” que traduzca esa aspiración en presión real. Aquí, enfatizó, cabe la autocrítica: “La sociedad no ha logrado articular una estructura que resista el despliegue del Estado”. Un detalle no menor, resaltó, es que el nuevo gobierno ha aprovechado la amenaza externa para blindarse con el decreto de Estado de Conmoción Exterior, vigente desde este 5 de enero, “que legaliza la parálisis de la movilización”. 

El margen de maniobra de Machado es hoy restrictivo; su regreso no encontraría una plataforma de apoyo operativa, sino un marco represivo diseñado para el control absoluto. Estamos en una paradoja: necesitamos una vanguardia, pero sus cuadros están presos, exiliados o silenciados, y los partidos que operan libremente carecen de representatividad real para el cambio”, admitió. 

El decreto de Estado de Conmoción Exterior autoriza a  los órganos de policía nacionales, estadales y municipales a emprender “de manera inmediata” la búsqueda y captura, en todo el territorio nacional, de toda persona involucrada en la promoción o apoyo del ataque armado de EEUU, “con miras a su juzgamiento”. Esto aviva el temor de una nueva ola de detenciones en represalia por la captura de Maduro. 

María Corina Machado está muy limitada. Va tarde en la necesidad de reactivar la movilización ciudadana que fue desarticulada con la represión. Con la captura de Maduro, ahora el chavismo está en máxima alerta por lo que esa posibilidad de volver a movilizar luce improbable aunque no imposible”, coincidió Remiro.

Lo que parece cierto antes de su regreso al país es una reunión entre Machado y Trump, la próxima semana en Washington D. C., dicho por el propio mandatario norteamericano en una entrevista con el presentador Sean Hannity en Fox News.

«Entiendo que ella vendrá la próxima semana en algún momento, y estoy impaciente por saludarla», expresó el magnate republicano sobre la líder opositora, lo que podría dar un nuevo impulso a su esfuerzo por influir en las decisiones de EEUU.

¿Es posible un escenario de ventaja? 

Pese al aparente panorama adverso para Machado, los politólogos señalan que aún está por verse si la cooperación entre el gobierno encargado de Delcy Rodríguez y Trump prospera. Este 6 de enero, la presidenta encargada aseguró que “no hay agente externo que gobierne a Venezuela”, pese a la exigencia de “acceso total” de Trump. 

“Si la fórmula de Washington tiene éxito y se produce una mejora económica transaccional, la urgencia democrática de la población podría disminuir. El realismo nos dice que el bolsillo suele competir con la libertad en contextos de crisis. Rubio dice que es prematuro hablar de elecciones, pero también es prematuro saber si el chavismo sin Maduro podrá cumplir las exigencias de Trump sin fracturarse internamente”, sostiene Aveledo. 

Ante dicho escenario, afirmó, Machado posee una ventaja: es la única figura nacional que encarna la alternativa. 

“Paradójicamente, estar fuera de la mesa le otorga una pureza narrativa que nadie más tiene. Mientras los moderados se diluyen en el sistema, ella y Edmundo González permanecen como la reserva ética. Su bandera es recordar que el crecimiento económico bajo tutela externa puede ser estable, pero nunca será legítimo; y su reto es demostrar que eso tiene importancia”, aseveró.

Remiro también ve una oportunidad en el escenario de que el chavismo no logre la estabilidad que le prometió a EEUU, producto de diferencias internas, para que empresas petroleras puedan operar con normalidad en Venezuela y se disminuya la relación con aliados como Rusia e Irán. 

“Machado tiene el apoyo de países en la región como Panamá, de presidentes como Macron (Francia) y la Comisión Europea, pero la Unión Europea no tiene la capacidad de alterar la estrategia de EEUU. Para el chavismo, un tutelaje de la Casa Blanca es difícil de tragar, así que de momento solo un escenario en el que esa estabilidad interna no se logre, podría ser su oportunidad. Los cambios pueden darse desde cualquier flanco”, añadió.