En un par de horas, con la cabeza rota, Patines y otros líderes sindicales, al frente de miles de trabajadores , dieron al traste con el terror de Estado, implantado por el Chavo-Rodrigato, rompieron varias veces el cerco policial del régimen. Lo que se anunció como una movilización por aumento salarial se convirtió, a la épica, en un forcejeo poderoso por la libertad y, en ese instante, por el liderazgo del país.
Es allí, en la confrontación, en el seno de la sociedad, entre la libertad y la represión, la miseria y el bienestar, la justicia y el terror, el bien y el mal, donde termina haciendo aguas por todas partes el invento del Rodrigato por sobrevivir y perpetuarse en el poder, el cual ha ejercido por más de un cuarto de siglo.
La extracción del jefe de la presidenta encargada, recreó el escenario político, el actorazgo del país. Cuatro actores básicos despliegan sus papeles, preservan sus intereses y beneficios: 1. Trump, EE.UU, aliado fundamental de nuestra seguridad hemisférica, 2. María Corina Machado, el Cambio democrático, 3. El Rodrigato, la supervivencia de la dictadura, 4. La oposición conviviente.
Aún con la presencia benefactora de Trump, de la Agenda Rubio, la política siempre está viva, germina, sus actores impactan la realidad para su preservación y desarrollo.
Es un nuevo punto de partida, los resultados ni el tiempo de cumplimiento vinieron en el paquete. Es en la calle, en el seno de la sociedad donde debemos construir con claridad y determinación el futuro que deseamos.
Los que aspiramos un cambio total, no convivencia con el Destructivismo del Siglo XXI, debemos hacer valer el poderoso deseo político de cambio de los venezolanos, expresado el 28 J, liderado por María Corina Machado y Edmundo González. Poner progreso donde hay miseria, libertad donde hay represión, democracia donde hay dictadura en cualquiera de sus presentaciones. Vamos por la democracia. ¡Elecciones ya!




