Los jóvenes, como Wuileinnys y José Alí, expresan su entusiasmo por aprender y el valor que encuentran en nueva carrera. Las familias de los participantes consideran esta formación como una gran oportunidad para el avance personal y profesional de sus hijos.
Caracas. La cerrajería es el oficio de quienes ensamblan, reparan o hacen mantenimiento de cerraduras, candados, cerrojos o todo lo que necesita abrirse con una llave. Desde este jueves, 14 de noviembre, hay 11 nuevos cerrajeros en Venezuela. Son jóvenes de la parroquia Sucre, que inician su camino dentro de esta profesión luego de pasar cinco meses en formación.
11 jóvenes, de entre 16 y 20 años de edad, conforman la novena cohorte del programa Vamos Convive, el cual, en alianza con empresas privadas, se enfoca en dar oportunidades de formación a jóvenes de comunidades vulnerables. Esta última fue en alianza con la empresa Cisa-Visalock, la cual puso la experticia técnica en el oficio de cerrajería.

El Programa Vamos Convive forma a jóvenes de comunidades vulnerables en diversos oficios. Durante el proceso de formación reciben acompañamiento psicosocial y conocimientos de emprendimiento y finanzas que puedan servir a “capitalizar el oficio” que, a su vez, están aprendiendo durante el proceso de formación integral, comenta Sofia Cardona, especialista de acompañamiento psicosocial del programa.
¿En qué consiste?
Wuileinnys Graterol, de 17 años de edad y habitante de Gramoven, es una de las jóvenes que forma parte de esta cohorte. Cinco meses antes sabía poco o nada sobre cerrajería. “¿Qué es eso?”, se preguntó cuando le hicieron la propuesta de participar en una capacitación. Pero sin saber mucho, aceptó.
Ahora, cinco meses después, Wuileinnys no duda en seguir aprendiendo más sobre cerrajería. “Es un campo laboral muy extenso. No creí que fuera tan bonito, pero veo que sí. A partir de ahora voy a investigar mucho más, porque cada paso, cada pieza se vuelve algo único”, cuenta la joven.

La opinión de las representantes
Para Yosié Arrieta, mamá de uno de los participantes, considera que esta es una gran oportunidad para los jóvenes que creen que no hay oportunidades para avanzar. “Cuando él me planteó la oportunidad le dije que era excelente, aprovechándola al máximo. Siempre le hago saber que lo sea de formación tiene que aprovecharlas”.
Una amiga de la mamá de José Alí le habló de la formación en cerrajería. El joven de 17 años, interesado en estudiar ingeniería en sistemas y arquitectura, lo vio como una oportunidad “temporal” de “ayudarse a sí mismo” mientras logra entrar a la universidad. Para él lo más difícil fueron las prácticas con candados y cerraduras. “Es un mundo del que hay mucho que aprender”.

“Esta es una oportunidad que pueden aprovechar, es un avance para ellos”, opina María Duarte, madre de otro nuevo cerrajero.
La inclusión de mujeres
Las primeras cohortes del proyecto Vamos Convive se enfocaron en la formación en barbería y solían ser solo de hombres, con el fin de alejarlos de la violencia social en sus comunidades. Con el pasar del tiempo, los organizadores empezaron a notar que la violencia también toca a las mujeres.

También existe la violencia de género, la cual impacta a las mujeres de forma diferenciada. Por lo que desde hace dos años las cohortes tienen paridad. Incluso, la octava cohorte de barbería contó con un 30 % de mujeres.
“Desde hace dos años empezaron a incluir a mujeres y el cambio ha sido radical”, añade Sofía.
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