Valencia- El 16 de abril se cumplieron 22 años de Barrio Adentro y con él la consolidación de la Misión Médico Cubana en Venezuela.

La Misión Médico Cubana, existente desde 1963 es un programa de cooperación internacional. Busca desplegar personal sanitario (médicos, técnicos y enfermeros) en zonas remotas en donde los locales no quieren llegar.

Crónica Uno entrevistó en exclusiva a Yusleivy Martínez Carmona, presidente de dicha misión en Venezuela. Martínez no es una cara nueva para las misiones ya ha trabajado en otras cuatro: Timor Leste, Angola, Bolivia y Guatemala. Gracias a su experiencia terminó en Venezuela.

Las misiones cuentan con una jerarquía. Dice a Crónica Uno desde España, la exmédico cubana, Dayli Coro. El jefe nacional, luego los regionales y después los que están en los CDI.

A la vez, Martínez Carmona detalló que la misión está presente en los 24 estados del país, en 818 parroquias y 318 municipios. «Estamos en todos los Centros Diagnósticos Integrales, prestando ayuda y en todas las Salas de Rehabilitación Integral y 35 Centros de Alta Tecnología y en 1200 Consultorios Medicos Comunitarios”. 

Pero, Venezuela tiene 1116 parroquias y 335 municipios.

La casita de cubanos

Crónica Uno visitó los CDI de Padre Alfonzo y Valencia Centro. Dos CDI ubicados a menos de 250 metros de la Avenida Bolívar Norte en la capital Carabobeña. En ninguno de los dos había personal cubano y tampoco sabían desde cuando no. Pero en San Blas, al lado de la plaza Rómulo Gallegos si hay. Se trata de un consultorio cumanitario sin nombre, sin propaganda.

Los sanblasinos lo llaman “El consultorio de los cubanos”. Solo un cartel hecho en papel y con marcador negro y amarillo anuncia. “Pacientes con síntomas respiratorios venir con su tapa boca”. Es la única señal de que algo de medicina se hace ahí. 

Pero, cuando se toca la puerta del consultorio nadie abre, pero la puerta contigua si lo hace y sale Isabel. “Hace 30 minutos se fue la doctora”. Son la 1:30 p.m. e Isabel no viste ropas de enfermera, porque es lunes y está libre. Desde hace nueve años ejerce el cargo en Venezuela como miembro de la misión cubana. Su servicio en el país se ha dividido en tres etapas. 

Isabel conversó con Crónica Uno off the record, puesto que necesita autorización de sus superiores. Pero en medio del intercambio de palabras la enfermera contó que ha formado parte de tres misiones. La primera la hizo en Fuerte Tiuna, la segunda en el estado Aragua y la actual en San Blas. 

¿Salarios que permiten soñar?

Volver a Cuba es el final de una etapa que ella llama “hermosa” y en la cual agradece a Venezuela por haberle dado todo. Ese todo se condensa en la casa que construyó en Campechuela, un municipio de la provincia cubana de Granma, al oriente de la isla. 

La casa la construyó con la parte de su salario que se queda en Cuba, ella, así lo confirmó. Lo que gana en Venezuela son alrededor de Bs 6.000 que equivalen a poco más de $25. Un salario ínfimo para una enfermera con 49 años de experiencia. 

Aunque no habla de eso, las condiciones del lugar en el que vive son regulares. Habita un apartamento contiguo al consultorio. La mayoría de este personal vive en habitaciones ubicadas en el mismo lugar de trabajo como forma de control. No hay lujos, más bien precariedad. Esto resalta porque es el Estado venezolano quien corre con los gastos de alimento y vivienda. 

Isabel dice que ella como otros médicos cubanos van a donde los necesiten. Por eso trabaja en el CDI La Trigaleña en donde hay más de cinco profesionales cubanos y luego en el CDI Valencia Centro, en donde Cronica Uno corroboró que no hay médicos de esta nacionalidad.

Las condiciones laborales del personal cubano son tan malas que el relator especial de la ONU sobre las formas contemporáneas de esclavitud, Tomoya Obokata, dijo en una carta en 2023 que a los médicos cubanos se les coaccionaba para trabajar en misiones, que se les prohibía relacionarse con los locales y que estaban en constante vigilancia. Además, se le confiscaba entre el 75% y 95% de su salario.

Esclavitud a dos lochas

El tema salarial se evidencia con el caso relatado por Samantha Marín una expaciente de médico cubano. Ella se atendió durante 2024 en la Sala de Rehabilitación del CDI, Ciudad Alianza, en el municipio Guacara. Su médico, de nombre de Dénis le hizo rehabilitaciones por tres meses. Durante los días sin terapia, Marín contrataba a Denis de jardinero por $25. Al terminar las terapias desapareció.

Denis e Isabel son parte de los más de 1000 enviados de Cuba al estado Carabobo, de acuerdo a lo reportado por Yusleivy Martínez Carmona. 

Otros médicos como Dayli Coro vivieron situaciones similares de esclavitud. Llegó a Venezuela en 2011, tres meses después de haberse graduado como médica del Instituto de Previsión de Ciencias Exactas (Ipvce) y permaneció en el país hasta 2014 cuando concluyó su misión.En ese tiempo trabajó en un CDI en El Sombrero, municipio Julián Mellado y en el municipio San José de Guaribe. Ambos bajo la jurisdicción territorial del estado Guárico.

Los archivos de la BBC permitieron a este medio saber que Dayli a quien entrevistaron en 2019 llegó a Venezuela con un salario de $16 y finalizó en $325. Además su familia recibía $50. Por ejemplo en 2012, durante la mitad de su período Venezuela tuvo salarios fijados entre Bs. 1.780,45 a partir de mayo y hasta septiembre cuando hubo otro aumento por Bs. 2.047,52 cuando el cambio en dólares era de 4.30.

Parte del dinero recibido terminaba en una cuenta en Cuba que solo se podía usar estando en la isla. Jamás tuvo acceso al dinero por haber sido expulsad de la misión por denunciar irregularidades. «Era una falta a mí ética profesional».

Cifras irreversibles

La misión de Daylí incluía cumplir con los objetivos semanales impuestos por sus jefes. «No importaba si no llegaban pacientes o si había o no cierto tipo de patología. Había que inventar cifras».

Inflar cifras es vital para la retórica del régimen cubano. ONG como Cuban Prisoners Defenders, dan prueba que de 46 médicos cubanos entrevistados más de la mitad aseguraron alterar cifras que van desde número de pacientes, medicinas aplicadas y tipos de patologías.

Estando en Venezuela tuvo incontables conflictos con sus superiores quienes la veían como una subversiva. «Si no había medicamentos o insumos. Nos prohibían comunicarle eso a los pacientes. Incluso no nos permitían decirle a los pacientes que ellos mismos debían comprarlos para resolver».

La carga ideológica estaba siempre. «Cuando atendíamos a pacientes siempre nos obligaban a decirle que los beneficios que recibían eran gracias a Chávez y luego a Maduro y también nos incitaban a que votaran por los candidatos del Psuv».

Sin oportunidades

Al regresar a la isla en 2014 no le permitieron acceder a una de las especialidades. Su expulsión fue sustentada por tres ausencias injustificadas que jamás pudieron comprobar las autoridades. Ella intentó pedir la baja ante el desastre del sector público cubano con los casos de cólera y dengue. «A los 4 meses me expulsaron».

Situaciones así dispararon las deserciones. En 2015 la Agencia Cubana de Noticias reportó que Cuba tenía más de 50.000 trabajadores en 68 países. Para 2019 tenían 28.729 galenos en 59 países. Esto es casi el 50% de la población. 

De este grupo, la mayor cantidad siempre ha estado en Venezuela. “Hay 12.930 colaboradores en los 24 estados del país”, expresó el jefe de la misión. El segundo país con mayor cantidad de personal es México (3.101). 

Del total de trabajadores en Venezuela, 544 trabajan en zonas de difícil acceso o en las fronteras.

Se bajan del barco

Las deserciones son tan notorias en las misiones médicas que el antiguo jefe de estos galenos en Venezuela, y predecesor del doctor Yusleivy Contreras, Yoel Vásquez desertó en noviembre de 2022 con rumbo a los Estados Unidos.

Partiendo de este dato hay que decir que en 2014 desertaron 616 cubanos, que además ingresaron a Colombia, luego en 2015 lo hicieron 720, informó Migración Colombia. 

Las deserciones vienen afincadas en la idea de huir del régimen cubano, pero también para escapar de la crisis de Venezuela.

Dayli recuerda las amenazas del hampa y como compañeros suyos fueron asesinados. Además debía trabajar más de 24 horas.

Sanciones, petróleo y medicina

Pero el doctor, Yusleivy ignora estos hechos y afinca que la crisis es resultado de sanciones y guerra económica. Además afirma que Venezuela vive uno de sus mejores momentos en materia de salud. “En medio de todo esto ha logrado crear un sistema de salud que logra dar respuesta”.

La presencia de los médicos cubanos en Venezuela son parte de un acuerdo comercial del que Cuba se ha visto mayormente beneficiada. Firmado en el 2000 y ratificado cada cinco años. Cuba envía personal de salud a cambio de petróleo.

Venezuela ha gastado más de 300 mil millones de dólares en este proyecto según el mismo Maduro.

Todas estas experiencias hacen entender a médicos como Dayli que nada compensa viajar a Venezuela. «Me llegó un niño de 11 años casi se me muere en los brazos tenía un ahorcamiento incompleto. No teníamos tubos endotraqueales y me castigaron por denunciar eso. A los tres días murió en el hospital».