Crónica Uno hizo un recorrido por diversos Centro de Diagnóstico Integral (CDI) de la capital y constató que la falta de personal y equipos limita la atención del área de fisioterapia. Los pacientes recorren varios lugares en busca de un cupo para las terapias.
Caracas. Niurka* inició en febrero los trámites para conseguir una cita en el Servicio de Fisioterapia y Rehabilitación del Centro Integral de Diagnóstico (CDI) Amelia Blanco, en la avenida Andrés Bello, para su esposo, quien sufrió un ACV en noviembre de 2024.
“Tienes que emitir una carta de petición a la dirección, suministrar constancia de residencia y el informe médico”, le indicó la encargada de registrar a los pacientes. Además, el primer día de consulta debía llevar hojas, un lápiz y una carpeta amarilla.
La sala de fisioterapia se encuentra al fondo del pasillo, en el ala derecha del CDI Amelia Blanco. A simple vista luce limpia y en mejores condiciones que otros espacios. Sin embargo, no escapa de la falta de insumos y de especialistas.

Niurka y su esposo viven en la urbanización Simón Rodríguez, cerca del CDI. Cuatro meses después acudieron a la cita, el 4 de junio. Ese día llegaron a las 7:00 a.m. e ingresaron a consulta de fisioterapia a las 12:00 p.m.
“Ese día nos dijeron que seguían sin cupos para nuevos ingresos y que debía esperar hasta finales de julio para volver a iniciar el proceso. Esto es una odisea muy fuerte porque ya no sabemos a donde ir, en todos lados no hay oportunidad”.
Cansada de buscar en centros públicos Niurka acudió a servicios privados, pero los costos superan sus posibilidades económicas.

“Coordinamos con un médico cubano que trabaja aquí en el CDI y nos cobra $80 por dos sesiones, pero ya el presupuesto no nos alcanza porque mi esposo no está trabajando”,
lamenta.
Promesa incumplida del Estado
En junio de 2005 el expresidente Hugo Chávez lanzó el programa social Barrio Adentro, con el objetivo de brindar asistencia médica gratuita y oportuna a las comunidades. Esta misión, alianza entre Cuba y Venezuela, contemplaba la atención a través de los Centros de Alta Tecnología (CAT), Centros de Diagnóstico Integral (CDI) y las Salas de Rehabilitación Integral (SRI).
Desde su creación el programa se reactivó en varias ocasiones. La más reciente, en mayo de 2023, cuando el gobierno de Nicolás Maduro anunció la reinauguración de las SRI en Caracas para atender a más de 30.000 familias.

Sin embargo, en un recorrido Crónica Uno constató que en los servicios de fisioterapia la escasez de especialistas e insumos empuja a los pacientes a hacer largas colas, algunos se las ingenian para reunir dinero o no culiminan sus tratamientos ante los altos costos del sector privado.
En el CDI Hugo Chávez, ubicado en la avenida Sucre, el Servicio de Fisioterapia no esta disponible desde hace tres años por falta de equipos actualizados y de personal.
“Fuimos el primer CDI de Catia en tener el servicio, pero ya tenemos años que no nos envian fisioterapia, los pacientes de aqui tuvieron que irse a otro centro»,
dice una empleada.
Sin especialistas
El medio Últimas Noticias informó en 2023 que las SRI de Caracas se mantenían activas para brindar atención. Pero la realidad es otra. En la Sala de Rehabilitación Integral Antonio José de Sucre, no hay servicio de fisioterapia desde hace dos años por falta de profesionales.

“La lista de espera es muy larga y por órdenes de arriba no habrá nuevos cupos hasta noviembre porque los especialistas que realizan la rehabilitación se fueron a Cuba al culminar su entrenamiento”, dice un trabajador.
Añadió que presuntamente en agosto llegarán nuevos médicos, pero solo para atender a quienes tienen más de seis meses esperando. Los nuevos casos deben tramitar su solicitud por VenApp y consignar el informe, la constancia de residencia y además, productos de limpieza.
Por otro lado la Clínica Popular de Catia, ubicada en Agua Salud, carece de servicio de rehabilitación por falta de equipos y personal, a pesar de contar con un área dispuesta para esta especialidad.

“No tenemos fisioterapia desde hace tres años. Aquí solo tenemos consulta de traumatología y cirugías bajo programación. Los interesados deben pedir ayuda con el sistema 1×10 y esperar el llamado a través del sistema”,
explicó una fuente que prefirió mantener su nombre en reserva.
Hospital Lídice saturado
Miriam, de 40 años, tuvo un accidente en el bulevar de Sabana Grande que le ocasionó una fractura en el brazo. Fue atendida en el hospital general Dr. Jesús Yerena de Lídice, donde le inmovilizaron la zona por dos meses y le indicaron un mes de rehabilitación.
Sin embargo, cuando acudió al Servicio de Fisioterapia del hospital le informaron que no había cupos y que estaban saturados de pacientes, a pesar de que la refirió un doctor del Servicio de Traumatología del mismo centro médico.
“Dejé copia de informe médico, datos personales de contacto y realicé en mayo la solicitud de atención por VenApp, pero no han llamado”.


El Servicio de Fisioterapia en el hospital de Lídice está frente a la Emergencia de adultos. Solo cuenta con dos especialistas que atienden a los pacientes martes y jueves de 9:00 a. m. a 12:00 p. m. Los pacientes deben llevar sus propias mancuernas y otros implementos para la rehabilitación.
“Solo atendemos a las personas que vienen referidas de Traumatología con su informe y el paciente debe vivir cerca, aunque la espera es de ocho meses o más”, advierte el personal.
Ante la imposibilidad de ser atendida Miriam se trasladó al hospital Pérez Carreño para pedir una cita en el Centro de Rehabilitación Alejandro Rhode. Allí consiguió un cupo para finales de agosto.
“Durante estos tres meses he gastado $200 entre el pasaje y los exámenes. Uno vive una travesía de aquí para allá”,
dice.

(*) Se modificaron los nombres por medidas de protección a la fuente.
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