Agua en Maracaibo
Foto: Crónica.Uno

Yulbi Rodríguez, quien es madre de seis hijos, debe recurrir al trueque con los camiones cisternas que llegan al barrio Brisas del Norte de Maracaibo para obtener agua. A pesar de las reiteradas solicitudes realizadas por los vecinos desde 1999, Hidrolago, la empresa estatal, aún no ha aprobado el proyecto de acueducto para esta comunidad.

Maracaibo. En el extremo norte de la capital del estado Zulia se encuentra el barrio Brisas del Norte, hogar de un aproximado de 2000 familias que viven en condiciones de pobreza extrema. La vulnerabilidad de sus habitantes está marcada por una serie de carencias que van desde alimentación hasta la ausencia de carreteras pavimentadas; sin embargo, lo que más los agobia es la falta de agua potable por tubería.

Mientras lavaba los uniformes escolares de cuatro de sus seis hijos, Yulbi Rodríguez, de 36 años, explicó que la poca agua que logra almacenar proviene del barrio Ajonjolí, colindante con su vivienda, gracias a una toma ilegal que le permite acceder al servicio cada 15 o 20 días.

“Con el agua que llega del barrio lleno el tanque, pero no dura mucho, porque todos los días se cocina, se lavan uniformes, se usa para el baño y otras cosas, entonces reciclamos la que podemos”, dijo la mujer mientras restregaba un suéter blanco en una cava.

El ahorro de agua es crucial para los Rodríguez, ya que cuando el tanque se vacía, deben comprar pipas de agua de camiones cisternas que abastecen a la comunidad.

“Hoy compré una pipa de agua, tuve que cambiarla por un kilo de arroz porque no tengo efectivo y casi siempre es así, porque de lo contrario, hay que dar el dólar en efectivo o 80 bolívares en efectivo también y muchas veces no tenemos”, dijo.

Yulbi usa la cava donde enfría agua con hielo y las gavetas plásticas de un mueble para lavar la ropa de sus hijos. Foto: Crónica.Uno

En junio de 2024, la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez) reveló en su informe Situación General de los Derechos Humanos en el Zulia – Acceso a Servicios Públicos Básicos que “la crisis de acceso al agua potable tal vez sea más grave que la del servicio eléctrico en el estado Zulia”.

Acceso nulo

En casa de los Rodríguez, el uso del agua es restringido y cuidadosamente calculado. Las actividades recreativas, por ejemplo, quedaron relegadas ante la prioridad de conservar el agua y mantener una rutina en la que no se gaste una gota de más.

“Su uso es restringido, ahorramos mucho, por ejemplo el agua que sobra cuando lavo ropa se guarda para bajar el sanitario y los muchachos se bañan una vez al día, tempranito, antes de ir al colegio y los cuido mucho para que no se ensucien, no juegan porque van para el comedor comunitario al mediodía y cuando tengo, los envió para la escuelita en la tarde”, dijo la madre.

Yulbi trabaja limpiando casas, labor por la que recibe 10 dólares por un día completo de trabajo, aunque pasa temporadas de hasta dos semanas sin empleo. Al calcular lo que gasta en agua semanalmente, apenas le quedan tres dólares para alimentar a sus hijos y pagar la escuela donde les permiten usar internet para hacer tareas cuando no hay racionamiento eléctrico.

Sin servicio de agua por tubería

Brisas del Norte, uno de los barrios más antiguos de Maracaibo, fue fundado en enero de 1994. De las 2000 familias que residen allí, solo 5 % tiene acceso a agua mediante una toma ilegal realizada hace 22 años desde la comunidad vecina.

Agua
El Agua que queda luego de lavar la ropa la usan para bajar el sanitario o limpiar la casa porque no se pueden dar el lujo de botarla. Foto: Crónica.Uno

Orlando Montilva, líder de la comunidad explicó: “Hicimos la primera solicitud del acueducto en el año 1999, de esa fecha a hoy hemos actualizado cinco veces el proyecto, el último fue entregado a Hidrolago (nombre comercial de la empresa estatal Hidrológica del Lago de Maracaibo) el 25 de febrero del año 2022 y aun no tenemos respuesta. Eso también ha ocasionado que la alcaldía no resuelva el servicio de gas doméstico, porque dicen que primero deben meter las tuberías de agua”.

Desespero

Recostada en la puerta de su vivienda, Yulbi confesó: “Aquí se come dos veces al día, es muy raro cuando comemos tres veces, a veces yo solo tomo agua, no como. Por eso el agua es tan importante porque cuando no hay nada qué comer, a mis hijos se les cae la carita y con un baño, se avispan. Es desesperante estar así, me la paso deprimida porque es duro”, dijo.

La falta de trabajo y por ende, el poco acceso a bolívares o dólares en efectivo, es lo que obliga a Yulbi a cambiar un kilo de arroz o harina por una pipa de agua. “No es lo que prefiero, es que no tengo otra opción, porque cuando cambio un arroz le estoy quitando la alimentación a mis hijos para poder tener agua”, lamentó.

Se ayudan entre todos

Unas cuadras más adelante vive Fabiana González, de 36 años, madre de siete niños y hermana de tres mujeres que también tienen hijos. Viven juntas en casas adyacentes y, ante la escasez de alimentos y agua, han organizado una rutina comunitaria. En total son seis adultos y 17 niños.

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La falta del servicio de agua por tubería es una exigencia que los vecinos de Brisas del Norte viene haciendo desde hace mas de 20 años a Hidrolago. Foto: Crónica.Uno

“Cocinamos dos veces al día para todos, porque el agua está muy cara, la pipa sale en un dólar. Aquí se compra agua todos los días porque somos una familia grande. Lo que hacemos es que nos turnamos para comprar el agua, cocinar y así”, dijo Fabiana.

“Cuando los varones no logran hacer nada de efectivo en el trabajo, tenemos que sacar un kilo de arroz para cambiarlo por agua. Comemos menos, pero el agua es importante.  La usamos para lavar los uniformes de los niños y una que otra muda para los adultos, mientras dejamos a los más chiquitos en pantaletas o chorsitos para que sea menos lo que hay que lavar”, confesó la madre.

En casa de los González también se bañan una vez al día, pero por la noche. “Los que más se bañan son los chiquitos porque se hacen pupú”, explicó la mujer.

Infecciones por agua cruda

Cindy González, de 28 años, dio a luz a gemelas hace un mes. Está obligada a comprar botellones de agua potable para preparar sus biberones, bañarlas y lavar su ropa. Gasta aproximadamente 300 bolívares mensuales en botellones.

Las hermanas González también están conectadas ilegalmente a la tubería que abastece al barrio Ajonjolí, pero al estar más alejadas, el agua llega una vez al mes durante dos horas. “Ese es el día que aprovechamos para lavar toda la ropa”, comenta Cindy que tiene tres niños más.

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Las fallas eléctricas son el pan de cada día en esta comunidad del norte de Maracaibo con mas de cuatro horas sin servicio. Foto: Crónica.Uno

Más de la mitad de los 17 niños de la familia han presentado cuadros diarreicos e infecciones en la piel. Aunque sus madres desconocen la causa exacta debido al limitado acceso a centros de salud gratuitos en la zona, confirmaron que todos consumen agua cruda directamente de las pipas y tanques donde la almacenan.

“Compro botellón para lavarle la ropa a ellas y prepararles el tetero, porque ellas tienen que tomar agua limpia, de resto todos tomamos del agua de la pipa«, dijo Cindy.

Los vecinos del Barrio Brisas del Norte aprovecharon la visita de Crónica.Uno para exigir a la hidrológica regional el sistema de acueducto. “Esto no es un capricho, es una necesidad que tenemos”, concluyó Orlando Montilva. 

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