Productores de huevos en Táchira enfrentan sobreoferta y contrabando colombiano, que abarca 50 % del mercado y amenaza más de 2000 empleos. El gremio pide acciones urgentes ante la competencia desleal y la falta de apoyo para sostener la producción nacional.

San Cristóbal. En los galpones del Táchira, los cartones de huevos se acumulan sin comprador. Los productores miran con preocupación cómo la mercancía puede permanecer hasta cinco días sin salir al mercado, mientras el contrabando desde Colombia inunda la región andina con un producto más barato y sin controles sanitarios.

La sobreoferta obliga a vender a precio de costo y amenaza a más de 2000 empleos directos, en alrededor de 200 granjas en todo el estado, además de transportistas, galponeros y vendedores que dependen de esta actividad.

El productor José Gregorio Maldonado alertó que los agremiados no están en condiciones de soportar por mucho tiempo una mercancía que el consumidor no adquiere.

En la frontera, el contrabando no se esconde: camiones y motos atraviesan por trochas polvorientas, donde la informalidad manda. Desde allí la avalancha de huevos “desenfrenados” se dispersa hacia los municipios Pedro María Ureña, Bolívar y García de Hevia, con lo que se desplaza a los productores tachirenses.

Del mismo modo, advirtió que los huevos que ingresan no cuentan con controles sanitarios, por lo que los compradores desconocen su calidad. Sostiene que muchos de estos productos llevan más de 15 días en el país, hasta perder su composición.

Los productores nacionales, en cambio, ofrecen un alimento fresco, de calidad, que puede consumirse de inmediato o días después, siempre bajo los parámetros establecidos para su producción.

Maldonado también destacó que, en el centro del país, productores avícolas han denunciado la presencia de huevos provenientes del departamento Norte de Santander, Colombia, los cuales llegan al mercado nacional a través de ferieros de La Grita, municipio Jáuregui.

“Estos ferieros que se trasladan hacia otros estados para llevar las hortalizas, aprovechan de llevar los huevos colombianos, lo que afecta a otros productores del país”,

expresó.
Los productores nacionales ofrecen un alimento de calidad. Foto: Crónica Uno

Competencia deseal

La narración se repite en boca de otros trabajadores: quienes antes competían con granjas de Aragua o Zulia, hoy sienten que luchan contra una sombra difícil de medir.

Maldonado aseguró que la competencia debe ser con productores de estados como Aragua, Lara, Trujillo, Portuguesa, Miranda o Zulia, y no con el contrabando. Recordó que en Colombia el acceso a materia prima es mucho más favorable.

Explicó que, debido a los bloqueos existentes, importar los micro y macrominerales necesarios para la formulación de alimentos resulta demasiado costoso.

En lo que va de año, no han logrado alcanzar el precio nacional de 60 dólares por caja, pues apenas cotizan a 43 dólares.

“Hemos podido cubrir el costo del precio regional más un pequeño porcentaje que no suma el 5 % que es una ganancia para mantener los sistemas de producción”, apuntó.

Un cartón de huevos nacional puede costar entre 18.000 y 20.000 pesos. Es decir, unos 5 dólares, mientras que los colombianos oscilan entre 14.000 y 15.000 pesos, equivalentes a poco más de 3 dólares.

La diferencia parece mínima en números, pero en la mesa de una familia representa elegir entre huevos nacionales o importados, entre apoyar al productor local o comprar lo más barato para rendir el presupuesto. En esa disyuntiva, muchos optan por lo segundo.

El contrabando abarca el 50 % de la región. Foto: Crónica Uno

Aumento de producción 

El presidente de Asoprohuevos, Yuvan Rosales, informó que pese a las dificultades, la producción creció un 200 % en los últimos dos años. Antes apenas alcanzaba las 270.000 unidades diarias, insuficientes para el consumo local; ahora llega a un 1.000.000.

No obstante, el contrabando proveniente del vecino país abarca el 50 % del mercado en Táchira. “Estamos en riesgo de cerrar nuestras granjas, por ello pedimos soluciones antes que esto se siga agravando”, dijo.

El productor Reinaldo Colmenares señaló que actualmente los trabajadores no tienen acceso a créditos bancarios, pues no existe apoyo económico para invertir en los costos operativos ni en el reemplazo del animal.

A raíz de la crisis, ya no transportan la mercancía en camiones sino en vehículos tipo taxi u otros adaptados para soportar peso, con capacidad para entre 20 y 30 cajas de huevos.

“Esto no es solo para huevos sino también para pollo, pues existen una gran diferencia de costos de producción entre Colombia y Venezuela”.

El ingenio para sobrevivir es otro retrato de la crisis: taxis con maleteros adaptados se convierten en improvisados camiones de carga. Entre asientos doblados y puertas reforzadas, los productores intentan mover lo que queda de su negocio.

Aunque los productores han sostenido reuniones con las autoridades, hasta la fecha no se han implementado acciones concretas que detengan el contrabando; por el contrario, la situación se ha agudizado en la entidad.

Han denunciado el ingreso irregular desde hace más de dos años. A partir de enero pasado el problema se agravó, y temen que, de no mejorar, algunas granjas deban declararse en cierre técnico.

Los productores de huevos no son los únicos en expresar preocupación por el contrabando de productos colombianos en Venezuela.

huevos
Foto: cortesía productores locales

Los retos

El director de Asuntos Binacionales de Fedecámaras Táchira, Jhonson Delgado, espera la pronta instalación de la Zona Económica Especial Binacional (ZEEB), que permitirá impulsar el desarrollo económico en la región, especialmente en la frontera.

La creación efectiva de la ZEEB permitirá legalizar el tránsito en San Antonio/Ureña y Paraguachón, lo que proyecta un comercio formal estimado en aproximadamente 1.200.000.000 de dólares anuales.

Asimismo, se plantea la apertura formal de los pasos fronterizos las 24 horas. Desde Fedecámaras también se solicita priorizar la importación de insumos a menor escala.

La presión sobre los productores de huevos en Táchira pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la producción nacional: la competencia desleal, los altos costos y la falta de apoyo estructural afectan directamente la economía regional, los empleos y la disponibilidad de alimentos.

La situación plantea la urgencia de políticas que protejan a los productores locales y garanticen la sostenibilidad del sector en todo el país.

Lea también:

Productores advierten sobre incremento del contrabando de huevos desde Colombia