Ante el alza del valor del dólar paralelo, con respecto a la tasa del Banco Central, comercios ajustan el precio de sus productos y servicios. Otros aplican “ofertas” para obtener divisas en efectivo.
Puerto Ordaz. “Obtén un 15% de descuento al pagar en divisas”. Esta es una de las ofertas que los clientes encuentran en establecimientos comerciales de Ciudad Guayana. Mientras algunas tiendas implementan esta estrategia desde diciembre, otras la han adoptado recientemente debido al incremento del dólar paralelo, que ha generado una amplia brecha con la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), a la cual los comerciantes están obligados a cobrar.
“En diciembre apliqué la de dar un descuento de 20% si pagabas en divisas. Por esos meses hubo poco movimiento de dólares en efectivo. Y cuando iba a comprar me lo cobraban a paralelo. Entonces era la única forma de atraer las divisas al negocio sin tener que ir al mercado negro”, expuso una comerciante en Puerto Ordaz.
*Rafael, dueño de un café-restaurante, no aplica promociones por pagos en divisas, aunque admite: “Los dólares en efectivo que entran al negocio los guardo, mientras que el resto de las transacciones se manejan en bolívares”.
“La gente nos acusa de especuladores, pero no entienden que cuando nos toca reponer mercancía, nos cobran más caro y eso nos genera pérdidas porque seguimos cobrando a BCV”,
explicó.
Política fiscal
El economista José Ricardo Salazar sostiene que el problema no radica en la especulación, sino en las consecuencias de una política fiscal que monetiza el déficit.
“El déficit fiscal que ocasiona tener más gastos que ingresos es uno de los factores determinantes. El Gobierno, en el último trimestre de 2024 y en lo que va de 2025, ha elevado la monetización de déficit. Lo estamos cubriendo entonces con la emisión de dinero inorgánico, es decir, con bolívares que no están soportados en ninguna actividad. Y es uno de los componentes fundamentales para presionar el valor de un bien, que en este caso es el dólar”, explicó.
Salazar detalló que la liquidez monetaria alcanza casi 90.000 millones de dólares, con un aumento interanual del 180 %, lo que indica que el déficit fiscal se está financiando con una expansión de la liquidez.
“¿Por qué vas a presionar el valor del dólar? Porque el bolívar en sí mismo es una moneda que ya no es apetecible por ese proceso de depreciación que mantiene”, agregó.
Mientras los comerciantes buscan proteger su capital, los ciudadanos ven cómo su poder adquisitivo disminuye. El sueldo mínimo sigue en Bs. 130, y quienes perciben ingresos superiores los reciben según la tasa del BCV.
“Yo cobro 40 dólares quincenales. Esta última quincena ya la perdí. Al otro día cuando fui al supermercado, habían guardado toda la charcutería. Una amiga que trabaja allí me dijo que estaban cambiando los precios. Como no pueden cobrar a paralelo, lo que harán es aumentar el precio de todo y uno cobrando lo mismo y a tasa BCV”, dijo Marisela López.
Impacto del dólar paralelo
Para Salazar, la única forma de que la población no se vea tan afectada es garantizar ingresos suficientes que permitan mantener el consumo.
“El combate de la inflación no lo vas a poder realizar porque tienes un proceso de dolarización transaccional en el país, donde los movimientos que tengas de depreciación del bolívar van a impactar inmediatamente en todos los bienes y servicios porque la debilidad productiva que tiene nuestro país es la que también impide de que puedas decir que vas a producir en bolívares y cobrar en bolívares. Pero no, debes tener importaciones, que son cuantiosas, para mantener un aparato productivo”.
Además, explicó que la brecha cambiaria, que ronda el 40 %, sumada a la penalización para los empresarios que no cobren a la tasa del BCV, termina afectando al consumidor final, quien asume el diferencial con respecto al dólar paralelo.
“Entonces, disminuye el consumo, bajan las utilidades del empresario, y eso ocasiona rápidamente una recesión económica (…) la recuperación económica tiene que comenzar por el aspecto fiscal. (…) a lo mejor, en un primer momento con la posibilidad de que los bancos presten en dólares, para disminuir la presión sobre la adquisición de la moneda”, plantea Salazar.
Asimismo, destacó la importancia de mejorar los ingresos de los ciudadanos antes de aplicar medidas antiinflacionarias.
“Nada se hace con incrementar a 10 dólares el sueldo mínimo, si este en seis meses ya se pulveriza. Se trata de una política combinada de manejos fiscales, de manejos monetarios y de manejos cambiarios,que hay que motivar para resolver la situación que tenemos en este momento”,
sostuvo.
Mientras tanto, algunos ciudadanos que solían vender dólares a un valor intermedio entre el oficial y el paralelo han comenzado a venderlos directamente a la tasa del paralelo, con el fin de cubrir sus gastos diarios a la tasa del BCV y obtener un margen que les ayude a enfrentar el alza en la cotización oficial.
(*) Se modificó el nombre de la fuente por medidas de protección.