Fotografía: Armando Díaz.

La Culebra es la isla más afectada por la crecida del Lago de Valencia, el cual crece al año medio metro. Es la única habitada. Mientras que las islas Cucaracha, El Horno y La Piedra, de menor tamaño, ya casi desaparecen. 

Carabobo. Hace ocho años Concepción Vega veía las aguas del Lago de Valencia amenazar su vivienda, en el sector La Montañita de Isla La Culebra. Ahora es difícil reconocer la zona, la casa está en el agua y pocas viviendas sobreviven.

En 2017 Concepción, conocida como “la Chona”, pidió ayuda a las autoridades porque no quería ser una de las 25 familias que se quedaron sin hogar producto de la crecida del lago, según Bomberos del estado Carabobo. Sin embargo, cuatro años después perdió su hogar y se reubicó en la misma zona sin ayuda del Estado.

Comparación del 13 de enero de 2024 y el 8 de agosto de 2024

La Culebra es la isla más afectada por la crecida del Lago de Valencia. Es la única habitada. Las islas Cucaracha, El Horno y La Piedra, de menor tamaño, ya casi desaparecen

Una de las pocas personas que vive en la isla desde que nació es Sergio Peña. Recuerda que en su niñez en donde hoy hay agua antes eran sembradíos.

A la izquierda casa de los Peña en 2017, a la derecha estado actual. Fotografías: Armando Díaz

No para de subir

En 2017 la cota del lago se encontraba en 415 metros sobre el nivel del mar, aunque el límite estaba fijado en 408 metros y antes de la construcción de urbanizaciones en el sur de Maracay como Mata Redonda, este era de 401.

Cinco años antes, en 2012, un grupo de ingenieros presentó un estudio sobre lago y determinaron que crece medio metro por año. La razón es que le llega agua por tres vías: Lluvia directa, lluvias escurridas y aguas residuales vertidas.

Solo por escurrimiento de la lluvia el lago sube 1,42 metros por año. La lluvia directa aporta otros 0,96 metros anuales y las cloacas suman 0,53 metros más.

Vista de la Isla la Culebra desde el sector La Playita. Fotografía: Armando Díaz.

La única salida significativa que tiene el Lago de Valencia es la evaporación, que reduce el nivel en 1,70 metros anuales. También se pierden 0,20 metros por filtración al subsuelo. Y aun así el balance es negativo porque el lago crece unos 58 centímetros cada año.

Pero uno de los mayores problemas son las cloacas. Se calcula que entre sistemas antiguos y pozos urbanos se generan 14.000 litros por segundo de aguas servidas. De ese total solo se desvían 7500 litros por segundo mediante algunas plantas y canales. En la actualidad estas plantas y canales están inoperativos.

El resto, 6500 litros por segundo, caen directamente al lago, lo que equivale a más de 204 millones de metros cúbicos al año. Esta cifra calculada en 47 años de vertimientos equivaldría casi 40 % del volumen del lago de Maracaibo.

En el pasado las zonas en donde se observan árboles fueron áreas de plantación en donde el nivel estaba mucho mas bajo. Fotografía: Armando Díaz.

Si el ritmo actual de aumento se mantiene llegará a 420 metros sobre el nivel del mar (msnm) en aproximadamente 16 años (en 2039). La última vez que el lago alcanzó niveles superiores a los 420 msnm fue en 1725, cuando se ubicaba en la cota 425 msnm.

Otra de las viviendas comidas por el efecto del lago. Fotografía: Armando Díaz.

El terraplén

Antonio Carrero visita a diario la isla, es pescador. Vive en El Roble, la comunidad en donde empieza el terraplén, el cual cruza con dificultad a bordo de su bicicleta por la gran cantidad de huecos.

Aunque hace menos de un año el Gobierno recuperó el terraplén pero no le puso una capa de asfaltado. Por ahora los vehículos deben ir en zig zag entre el fango, para llegar al otro extremo.

Este terraplén de un kilómetro y medio de longitud permite a 1118 personas de isla La Culebra llegar a tierra firme. Una de ellas es Margot Contreras, quien vive desde hace 60 años en este lugar.

La mujer, de 73 años de edad, no se siente en condiciones de montarse en un camión para llegar hasta El Roble. Paga $2 en pasaje idea y vuelta, mientras que los habitantes que no tienen dinero les toca caminar.

Margot llegó a La Culebra en 1968. Para ese entonces no existían carreteras, electricidad, agua potable o viviendas. Pero con la llegada del progreso se crearon dos entradas la del sector La Planta y otra por el sector La Montañita.

Argenis Cortez otro afectado, quien vive en la entrada del terraplén, protestó hace 12 años para la creación de dicha conexión. Y lo logró puesto que el general de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Sergio Rivero Marcano, les dio la solución.

Imágenes satelitales revelan que en 2005 no existía un terraplén en Isla La Culebra. ya que era parte de los territorios que bordeaban el Lago de Valencia. Para aquel momento se veía la carretera de La Montañita que desapareció en 2010. 11 años después el agua avanzó hasta la casa de “la Chona”.

Sin apoyo del Estado

A Margot y a Argenis les gustaría ver a Mervelis de Burgos, alcaldesa del municipio Los Guayos, visitar la isla y exponer algún tipo de solución.

“Nunca ha venido, la conocemos por fotos”, dicen.

Aunque el consejo comunal y las Unidades de Batalla Hugo Chávez (UBCh) han expuesto la crisis, la alcaldesa asegura que conspiran contra el Gobierno. Sin embargo, para todos los eventos electorales sí llegan las maquinarias, recalca Margot, y “son los únicos que entran porque ni el 0800 Bigote lo hace”.

(lado izquierdo) Así lucía una de las casas en el sector La Montañita, en 2017. Ocho años después así está la misma zona, se puede apreciar por las columnas (lado derecho).

Aunque la comunidad sigue con su petición de un puente de guerra, o un mejor terraplén, Argenis asegura que la solución no radica ahí, si no en paralizar la crecida del lago. Ese es un trabajo ingenieril multimillonario que ya ha sido planteado.

La señora Margot junto a Lago de Valencia. Fotografía: Armando Díaz,

Las propuestas

En octubre de 2012 el ministro de Petróleo para entonces, Rafael Ramírez, propuso la ampliación del sistema de trasvase, con una inversión destinada a aumentar 60 % la capacidad de trasvase de las plantas existentes. El proyecto era de 18 meses.

Al mismo tiempo se aprobaron 580 millones de dólares para crear un tunel de 28 kilómetros con compuertas hacia el río Tuy. El proyecto duraría tres años y medio, bajo la dirección de Pdvsa y el acompañamiento del Ministerio del Ambiente. 

En conjunto, estas iniciativas fueron respaldadas por recursos que superaban los 42 millones de dólares y 1575 millones de bolívares en asignaciones específicas. Estas propuestas fueron reseñadas en el 19 de octubre del año 2012 por el diario Últimas Noticias en su edición impresa y por el portal digital de línea chavista Aporrea, así como en el Correo del Orinoco, todos partiendo del texto de AVN.

Sergio Pérez tiene toda su vida viviendo el sector La Montañita su casa es de las pocas que ha sobrevivido pero ve con temor como el agua acaba con otras viviendas. Fotografía: Armando Díaz.

Por otro lado, la presidenta de Hidrocentro y coordinadora del proyecto de Saneamiento y Control del Nivel del Lago de Valencia, Luigina Cercio, propuso el trasvase de aguas del lago hacia otras cuencas hidrográficas y en la construcción de colectores marginales em el 2007. Se invirtieron 100.000 millones de bolívares y en septiembre se concluiría la obra. Otro de sus proyectos estaría listo en 2008 y costó 130 mil millones de bolívares. Así lo reseñó la periodista María Mercedes Cobo Echenagucia en el año 2007.

18 años después en Isla La Culebra siguen a la espera del descenso de las aguas.

Isla La Culebra desde el terraplén. Fotografía: Armando Díaz